ACLIMATACIÓN DE LAS BALDOSAS

  • Como todos los aglomerados con cemento, las baldosas se encogen cuando se secan, y además cambian de curvatura.
  • Si estos movimientos ocurren cuando las baldosas ya están instaladas, es alto el riesgo de que aparezcan fisuras por las lechadas (boquillas), e inclusive de que algunas baldosas se quiebren.
  • El período de aclimatación es muy variable según el clima, las condiciones de conservación, el formato, etc., pero en general no es prudente instalar baldosas que tengan menos de 3 a 5 semanas de haber sido producidas, almacenadas cara contra revés (la evaporación de agua es más lenta si están en contacto las caras vistas).
  • Una vez la humedad de las baldosas se estabiliza, los cambios dimensionales no lo hacen debido al flujo plástico del concreto y a su encogimiento autógeno. Por esta razón las baldosas aclimatadas presentan a largo plazo movimientos del orden del 10 % de los que habían ocurrido antes de la instalación.

NO ES PRECISO CURAR LOS REVOQUES (si no cumplen una función estructural).

  • En lo relativo a la aparición de fisuras, la resistencia de los morteros es poco importante ("es mejor que la resistencia sea menor")
  • La adherencia al soporte sí es vital, y en ella poco influye el curado.

“El hecho de mantener húmedos los concretos (y los morteros) no cambia en absoluto su retracción final....; con ello se consigue retrasar la fisuración, pero a costa de aumentarla”.

Joisel, Albert: Fisuras y grietas en morteros y hormigones, página 117.